Somos lo que practicamos cada día
Salut Conscient nace de la unión de dos trayectorias con un propósito común: ayudarte a vivir mejor. Somos un proyecto que conecta experiencia, sensibilidad y formación continua para ofrecerte terapias adaptadas a tu momento vital. Creemos que el bienestar no es un objetivo lejano, sino una práctica constante que empieza con la decisión de escucharte.
Lo importante es cómo te acompañamos
Trabajamos desde la atención plena, combinando conocimientos técnicos con una mirada integral sobre la salud. Nuestra prioridad es que cada sesión tenga sentido para ti, por eso no forzamos procesos ni aplicamos esquemas fijos. Nos adaptamos con honestidad, sencillez y compromiso.
No se trata de cuánto haces, sino de cómo lo haces. Y aquí, hacerlo con consciencia lo cambia todo.
Quiénes estamos detrás de Salut Conscient
Somos un equipo formado por personas que llevan años trabajando desde el cuerpo, la conciencia y el acompañamiento emocional. Venimos de disciplinas complementarias como el yoga, el pilates, la terapia manual y el trabajo corporal integrativo. Nos une una misma forma de mirar: más cercana, más humana, más consciente.
Nuestro enfoque práctico tiene base firme
Este apartado muestra tres ejes prácticos del enfoque que utilizáis. No son valores, sino elementos aplicados en cada servicio, que marcan la diferencia en la experiencia del usuario.
Escucha activa
Antes de proponer, observamos. Cada sesión empieza entendiendo tu estado físico y emocional para ofrecerte lo que realmente necesitas.
Escucha activa
Antes de proponer, observamos. Cada sesión empieza entendiendo tu estado físico y emocional para ofrecerte lo que realmente necesitas.
Progresión natural
Diseñamos el ritmo de cada proceso contigo, sin imponer exigencias. Respetamos tus tiempos y adaptamos la intensidad según tu evolución.
Cuidado integral
No abordamos solo una parte de ti. El cuerpo, la mente y la energía están conectados, y así planteamos cada terapia o práctica.
Por qué hacemos lo que hacemos
Creemos que el cuidado del cuerpo no debe estar separado del cuidado emocional. Lo que trabajamos en una esterilla, en una camilla o en una conversación también tiene efecto fuera de la sesión. Apostamos por una forma de acompañar que no impone, no acelera, no corrige desde el juicio.